
Hoy vamos a conocer los manantiales sagrados en las regiones celticas, vamos a saber más de ellos y visitarlos.
Los celtas creían que montañas, colinas, árboles, incluso el mar estaba dotado de divinidad. Cuando un curso de agua era considerado sagrado, era venerado generación tras generación. Incluso hoy en día hay festivales en los que engalanan los pozos y su población participa en ello.
Antiguamente se creía que pozos y manantiales tenían beneficiosas propiedades, tanto curativas, como para dar fortaleza o como indicadores de hechos futuros. Así, también se creía que en el interior del manantial residía un espíritu sobrenatural al que había que respetar.

Así G. Long (1930) clasificaba dos tipos; los “Wishing Wells” donde la gente acudía a pedir ayuda con sus problemas, tirando el peticionario un alfiler doblado, una moneda u objeto similar al agua. Y los “healing Wells” donde acudían las personas enfermas o con dolencias.
También existían los “cursing Wells”, al que la persona iba a procurar una maldición. Estos no eran siempre usados en el sentido negativo, ya que se creía que una persona podía maldecir una enfermedad, y con ello curarse de ella.
Ahora vamos a ver algunos de ellos y sus leyendas:
En el pozo Ffynonn Beris, cerca de Llamberis, vivía un pez que vaticinaba la fortuna del peticionario con su aparición en la superficie (respuesta positiva) o su ausencia (negación).

En el pozo Ffynonn Chwerthin se dice que practicaban magia tres brujas.
Las ceremonias y ritos celebrados en el Ffynonn Degla, en Llandegla, incluían la ofrenda de un gallo o gallina.
El Ffynonn Gybi, en Llangby, tenía la capacidad de adivinar los asuntos amorosos. Cada miembro de la pareja arrojaba al agua un alfiler hecho con los espinos de una rama de endrino, y si se hundía, ese amante no era sincero.
En Gales había un pozo sagrado y medicinal en cada parroquia dedicado tras la llegada del Cristianismo, a un santo/a local. Algunos llegaron a alcanzar la fama de curativos a nivel nacional. En la foto Ffynnon Gwenfrewi

El de St. Teilo cerca de Maenclochog, sus aguas se decían que curaban de la tosferina y otras dolencias. La gente recogía y bebía sus aguas en el cuenco de una calavera del propio santo, algo que trae a la memoria el arcaico culto a las cabezas de los antiguos celtas.
El pozo más conocido de en Cornualles es el St. Madron (Penzance). En Mayo acudían a él numerosas jóvenes buscando indicaciones de su futuro amoroso. Niños enfermos y personas inválidas eran sumergidas en sus aguas. Otros la bebían y luego se acostaban al lado del mismo durante toda una noche, y al amanecer se colgaba un girón de sus ropas en las ramas de un espino que allí había.

En el Ffynnon St. Nun´s Well en Altarnum, los enfermos conocidos como lunáticos (enfermos mentales) eran curados mediante un ritual llamado bowssening.
En Gran Bretaña existe un manantial sagrado llamado “Blood Spring”, localizado cerca de Glastonbury. El nombre le viene del color rojizo del agua, debido seguramente por la presencia de algún mineral que le da ese color, y con la base a esta apariencia el agua parece contener sangre.

Fuentes:
“Diosas Celtas”, Manuel Alberro
