San Miguel de Celanova y el equinoccio de otoño

Capilla mozárabe en el equinoccio.

Aunque ya es la tercera semana en el blog que os hablo sobre una ermita, quizás os estéis preguntando que hago hoy (equinoccio de otoño), que normalmente escribo de cultura y mitología celta, escribiendo sobre un conjunto monástico, pero como alguna vez os he comentado, muchas ermitas, eremitorios e incluso iglesias eran antiguamente parte del culto de la zona y no cristianas, sino que se construyeron sobre ellas o cercanas para cristianizar la zona, como hemos visto en las entradas de las semanas anteriores.

Según Jerónimo y Orosio, el emperador Constantino I promulgó en un edicto la demolición (o destrucción) de todo edificio de culto pagano. Cosa que, sin embargo, Eusebio no recoge en sus escritos. Llegando a la conclusión de que lo único que promulgo el emperador fue que el cristianismo fuera la única religión. Pero por múltiples factores, como el económico (reutilizar el material que había sido usado en el templo pagano, previa limpieza y purificación), como el ideológico (la victoria del cristianismo sobre el paganismo), se comenzaron a sacralizar ciertos templos y zonas que antes habían sido sitios sagrados para otras religiones. Pero paro ya con esto que me desvío del tema que hoy nos ocupa.

¿Qué tiene que ver lo que os he contado con nuestra entrada de hoy? Muy sencillo, vamos a ver como tres etapas distintas se sitúan en un mismo lugar, en el Monasterio de Celanova (Orense).

Monasterio de San Miguel de Celanova (galicia.info)

Aunque en primer lugar veremos el imponente monasterio, lo que primero se situó allí fue un pequeño altar de sacrificio (si buscáis fotos poquitas hay de él). Cerca del altar, de la Edad de Hierro, se situaba una fuente. Este altar cuenta con tres escalones, ya desgastados, conteniendo un lacus en la parte altapara los sacrificios. Para suplantar la anterior religión, San Miguel de Celanova, fue construida sobre un trebopala, que es como se conocen a los altares rupestres de la zona de Galicia, mostrando esto una continuidad de culto en la zona.

El altar (Galiciapuebloapueblo)

Junto al altar encontramos la joya de la corona, una pequeña capilla mozárabe, con una longitud de 8,5 m. 3,80 m. de ancho y una altura máxima de 6m. Es de planta cuadrada, y contiene una antesala y un ábside. Para pasar de una zona a otra las zonas están separadas por arcos de herradura (que a mi me parecen una fantasía). Según los documentos del s.XI se construyó en el año 940, siendo en su origen un hospitiolium que estaba destinado a acoger a los monjes no pertenecientes a la orden y que estuvieran de paso en la zona. Es digno de mención, a parte de su belleza, que no se ha restaurado desde su construcción, el s.X.

Interior de la capilla mozárabe(turismorense.com)

Tanto la basílica, como la capilla y el altar, están alineados astronómicamente a la salida del sol en los equinoccios, tanto de otoño como de primavera, documentando la sucesión cronológica sacra del lugar.

Pero por hoy, quedémonos con la belleza del momento en el que el sol entra por la ventana de la capilla formando una estrella perfecta de seis puntas.

Espero que os haya gustado.

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Momento del equinoccio (laregion.es)

Fuentes:

«El rito de «la triple muerte» en la Hispania céltica. De Lucano al Libro del Buen Amor». Martín Almagro Gorbea.

«Treba y Territorium. Génesis y desarrollo del mobiliario e inmobiliario arqueológico institucional de la Gallaecia». Andrés José Pena Graña.

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