Las invasiones de Irlanda: La conquista de Cessair

«La conquista de Cessair», Jim Fitzpatrick

Vamos a comenzar a conocer en estas siguientes semanas cómo y cuáles fueron las invasiones que se dieron, según la mitología, en Irlanda. En total se dieron cinco conquistas o invasiones a la isla Esmeralda y de todas ellas os hablaré en la próximas entradas. Espero que os sean de interés y así conozcáis un poquito mejor la historia de aquel maravilloso lugar.

Hoy comenzaremos, como el propio titulo indica, por la conocida como «Conquista de Cessair», que aparece recogida en el «Leabhar Ghabbála» o «Libro de las invasiones».

Cessair, era la nieta de Noé (quien fue elegido por Dios para fabricar un arca), quien poco antes del Diluvio Universal y rebelándose contra el mandato divino (al no poder subir al arca), acudió al resto del clan para congregar a los que, como ella, no estaban conformes con morir ahogados. Junto a ella se formó un amplio grupo, personas deseosas de seguir viviendo de la manera que fuera, y juntos decidieron fabricar un barco con el que poder salir de allí, ya que según el mandato divino al arca solo podían subir Noé y su mujer y sus tres hijos junto a sus tres esposas, ya que eran los únicos que estaban libres de pecado.

Noé construyendo el arca

Antes del Diluvio se hicieron a la mar. Junto a Cessair iban tres hombres, uno de ellos su propio padre, y cincuenta doncellas. El barco era endeble y por su camino tuvieron que enfrentarse a grandes peligros. Según el «Leabhar Ghabbála» cruzaron el mar Caspio, el mar Tirreno, los Alpes y España, llegando desde este lugar en nueve días a Irlanda donde, gozosos, se asentaron creyendo que el Diluvio nunca llegaría hasta allí.

El mayor de los problemas con el que se encontraron era el amplio número de mujeres y el escaso número de hombres, aún así acuerdan que dos de ellos tomaran a dieciseis esposas y uno de ellos a diecisiete. Cada hombre junto con sus mujeres se iría a una zona de Irlanda. Al poco tiempo uno de los hombres falleció debido al «exceso de mujeres», por lo que sus esposas se repartieron entre los dos hombres restantes. Al poco tiempo el segundo hombre corrió la misma suerte y falleció, así que el tercero al ver la suerte que correría salió corriendo aterrado hacía los profundos bosques de Irlanda.

Así, todas las mujeres quedaron solas, sin la compañía de ningún varón y Cessair entre la muerte de su padre, al ver que su misión por salvarlos había sido un fracaso y tras el fallecimiento de su marido, murió de tristeza. Las demás mujeres la enterraron en el actual Condado de Connacht en un túmulo de piedra.

Con la llegada del Diluvio el resto de mujeres y el hombre que huyó también morirían dejando la isla Esmeralda de nuevo sin habitantes.

La próxima semana tendremos una nueva conquista. Espero que si os ha gustado esta, no os la perdáis 😉

Bibliografía:

«Diccionario Akal de Mitología Celta», Ramón Sainero.

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