
Hoy vamos a continuar con «Las invasiones de Irlanda». En esta entrada veremos la segunda de ellas, la conquista de Partholon, quien junto a su familia vivía en un asentamiento griego de Sicilia. Partholon presumiblemente era un príncipe que aspiraba a ser rey, pero fue acusado de matar a sus padres que querían dar el trono a su hermano. Partholon viendo que iba a ser asesinado por tal hecho escapó del asentamiento junto a su mujer y cincuenta y siete guerreros, cada uno de ellos especializado en un oficio.
Después de su huida, se asentaron en la Península Ibérica durante un tiempo (no queda claro en los escritos por cuanto) para embarcarse hacía Irlanda, a la que llegaron dieciseis días después. Al llegar a ella la encontraron desierta y en ella se pusieron a trabajar tanto Partholon como sus acompañantes, construyendo en ella el primer molino, comenzaron a cultivar las tierras y elaborando la primera cerveza, así como también elaboraron un vino especial que solo podía beber Partholon y su mujer con un tubo de oro.
Partholon tenía un ayudante de nombre Topa, que era el más fiel de sus sirvientes y que le ayudaba en la toma de sus decisiones. Un día Partholon bajo a la playa para pescar, quedándose su mujer a solas con el sirviente. La esposa intentó seducir a Topa repetidas veces pero este se negó hasta que, desnuda, le esperó en la cama a lo cual él no pudo sucumbir. Después del acto ambos estaban sedientos y decidieron beber del vino que Partholon guardaba, pero como solo su mujer podía beber de el, ella introdujo el tubo de oro en el recipiente ofreciéndoselo a Topa.
Partholon volvió de pescar y, como si nada hubiera pasado, la mujer ofreció el vino a su marido quien al tocar con los labios el tubo notó un sabor extraño y se retiró. Al volver a acercar sus labios a el sintió el sabor de la boca de los amantes dándose cuenta del engaño. Inmediatamente corrió tras Topa hasta alcanzarle y matarle por su traición.
Tras diez años en la isla, los Fomores (seres entre dioses y humanos) intentaron conquistar Irlanda por lo que se libró una gran batalla de la que salieron vencedores Partholon y sus hombres . Aprovecharon el momento para limpiar los campos y expandirse en la isla, agrandando los cultivos haciendo que tuvieran una gran producción agrícola.

Pero esta conquista tampoco terminaría bien. A los treinta años de haber llegado a aquellas lejanas tierras Partholon moría y alguno de sus hijos también, pero la gran tragedia llegó tras más de doscientos años, todos los que en la isla habitaban fallecieron por una epidemia de peste, quedando de nuevo Irlanda deshabitada.
Bibliografía:
«Diccionario Akal de Mitología Celta», Ramón Sainero.
