La calzada del gigante

La calzada del gigante, Irlanda (clarin.com)

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchísimos años, al norte de Irlanda residía un hombre grande, más que grande era gigante y su nombre era Finn MacCool. No era un gigante al uso, era el más grande y poderoso de todos los que se conocían, tanto que su voz retumbaba por entre las colinas de la isla esmeralda y se podía escuchar a muchos kilómetros de distancia.

Una lluviosa y fría mañana típica de la zona de repente alguien llamó a la puerta de la casa de Finn, era un mensajero que llegaba desde Escocia agotado. Este le traía a Finn un mensaje del gigante Benandonner en el que desafíaba a Finn a una pelea para poder demostrar que él era el más fuerte y poderoso que cualquier gigante de toda Irlanda.

Finn no había nunca visto en persona a Benandonner pero había escuchado rumores de que era el gigante más grande y fiero de sus tierras, pero solo por haberle desafiado, Finn aceptó enfrentarse a él en una pelea, ahora el problema era como podría llegar a Escocia. Asíque pensó que la mejor manera sería construir un camino lo bastante ancho y fuerte como soportar su peso y se apresuró a ir hacía la costa donde comenzó a romper trozos de esta lanzandolos al mar.

Finn construyendo la calzada (giantscausewaytickets.com)

Al volver el mensajero a Escocia le contó a Benandonner que estaba haciendo Finn, sorprendido porque el desafío fue aceptado y emocionado por poder pelear con Finn, del que había oído sus hazañas, comenzó a construir el camino desde su lado.

Pasaron dos largos y cansados días de trabajo cuando por fin habían conseguido construir un largo camino que conectara las dos tierras. Furioso, Finn, comenzó a cruzar el camino sin perder el tiempo pues quería ver a ese gigante que le había osado retar. Benandonner, en cambio estaba muy tranquilo, tanto que se había quedado dormido junto en final del puente. Finn llegó a Escocia y al ver a Benandonner quedó paralizado, y es que ese el gigante más grande que jamás hubiera visto.

Por primera vez Finn se sintió atemorizado, no quería estar cerca de Benandonner cuando despertase así que rapidamente volvió de nuevo a Irlanda. Cuando llegó a su hogar le contó a su esposa lo grande que era el gigante escocés y ambos sabían que en cuanto el gigante despertase iría en busca de Finn en busca de su pelea. Pero la esposa de Finn tenía un plan que haría que su esposo se salvase. Usó ropa de cama y algún otro material para hacerle ropa de bebé a Finn, este no entendía nada pero hizo caso a su esposa. Luego esta le hizo subir a una enorme cuna que había construido y había puesto junto al fuego del hogar donde se acurrucó toda la noche.

Finn vestido de bebé esperando a Benandonner (wbur.org)

A la mañana siguiente se escuchó un gran estruendo en la puerta de la casa, la mujer de Finn tranquila y segura preguntó quien era, abrió y encontró a Benandonner que realmente era imponente. Este entró como si estuviera en su casa, buscando a Finn por todos los rincones comenzando por la cocina que se encontraba vacía, siguió por el dormitorio que también se encontraba vacio y por fin entró en la sala de estar viendo inmediatamente la cuna junto al fuego.

Sus ojos se agrandaron tanto que casi se le salen del sitio, el bebé que había dentro de la cuna era monstruoso y pensó que si el hijo de Finn era así de grande el padre debía ser aún más grande que el.

Puso mil excusas y salió huyendo de Irlanda todo lo rápido que le daban sus piernas, arrancando por el camino trozos del camino para que Finn nunca pudiera llegar a él.

Bennadonner huyendo de Irlanda (giantscausewaytickets.com)

Fuentes:

covingtontravel.com

Apuntes propios

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