
Cuenta la leyenda que un día Finn junto sus compañeros volvían de cacería, cuando una cierva se cruzó en su camino. Era un ejemplar majestuoso por lo que todos corrieron tras ella, aunque los únicos que no quedaron atrás fueron Finn y sus dos perros. Antes de darle caza se quedó sorprendido al ver que un poco más adelante la cierva estaba recostada sobre la hierba y sus perros la lamían la cara y jugaban con ella. Asi que Finn, viendo aquella escena, ordenó que nadie la hiciera daño y la llevó escoltada con sus dos perros hasta su fortaleza.
Al poco de llegar Finn se acostó puesto que la jornada había sido muy intensa, pero en mitad de la noche algo le despertó, abrió los ojos y junto a su cama vio a una hermosa mujer. Ella le dijo que su nombre era Sava y que por la maldición de un druida al que no quiso dar su amor la convirtió en un ciervo, viviendo en esa forma desde entonces y vagando por las tierras de Irlanda.
Finn prometió protegerla diciéndola que bajo su techo nada la podría ocurrir y poco a poco Finn se fue enamorando se de ella. Tan grande era el amor que por ella sentía que durante un largo tiempo dejó de ir a la guerra, tan solo pasaba el tiempo con su esposa. Hasta que un día llegaron noticias de que los escandinavos intentaban conquistar Irlanda, que estaban saqueando todas las tierras a su paso y Finn tuvo que marchar, no sin antes pedir a Sava que no saliera de aquella fortaleza, ya que solo así ella estaría protegida como también le hizo saber que si marchaba era porque no le quedaba más remedio, la beso en la frente y se despidió.

Siete días estuvo fuera y mientras llegaba a la fortaleza no hacía más que buscar a su esposa asomada en alguna ventana, pero según se acercaba a la puerta observó la preocupación en la gente del poblado y vio que Saba no estaba esperándole en la muralla. Alguien le contó a Finn que un día se escuchó la llamada de caza y Saba, creyendo que el volvía, salió corriendo a recibirle, apareciendo en su lugar el druida que la maldijo blandiendo su varita y con ella la volvió a convertir en cierva. Los perros del druida intentaron atacarla y ella salió huyendo hacia el bosque y nadie la volvió a ver. Todos los guardias los siguieron pero no lograron alcanzarlos, dándose por vencidos y volviendo al castillo.
Finn escuchó la historia y sin mediar palabra se encerró en su cuarto durante días en los cuales no salió ni a comer ni a beber. En cuanto recuperó el ánimo salió a buscar a Sava y buscándola estuvo durante siete largos años, sin encontrar rastro de ella. Cuando se dio por vencido y volvió a las cacerías con sus hombres, un día de repente oyó a sus perros gruñir de una manera extraña. Se acercó al pequeño claro en el que estaban y allí encontró a un hermoso niño de pelo dorado que, sin miedo ninguno a los perros, se acercó y se puso a jugar con ellos y estos le lamían y jugaban con el. Le preguntaron al niño pero este no les decía nada, asique decidieron llevarlo al castillo y cuidar de el.

Después de unos meses el niño aprendió a hablar y con el tiempo le pudo contar a Finn la historia de su madre. Finn estaba deseando conocer aquella historia y escuchó al niño con atención. Este les contó que nunca había conocido a su padre ni a su madre pero que una cervatilla blanca siempre había estado con el, acompañándolo y cuidándolo. Por la noche dormían en una cueva cercana al lugar donde lo encontraron y se alimentaba de raíces y frutas y en invierno alguien le dejaba comida caliente en la cueva. Al único hombre que vio alguna vez era al druida que siempre hablaba con la cierva pero ella siempre le daba la espalda y se marchaba, hasta que un día el druida enfadado la golpeó con una vara y ella con la cabeza agachada y mirando hacía atrás marchó con el. El pequeño la intentó seguir pero apenas sabía andar asique se cayó y al despertar se encontró en el llano donde le encontraron los perros.

Finn se dio cuenta de que aquel era su propio hijo y así se lo hizo saber, le dijo que le protegería y lo cuidaría por siempre. Y de esta manera lo nombró Oisin, que se convertiría en su bardo y poeta.
Bibliografía:
«Mitos celtas», M.Green.

Maravillosa fábula!!!!
Que bonita es ,me ha encantado ,muy bien relatada.
De nuevo estoy muy agradecida por tan brillante relato. 😍😍😘😘♥️
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Muchísimas gracias a ti, de verdad, por todo el cariño y apoyo que me muestras siempre. Esta fábula es una de mis favoritas, aunque hay muchas versiones de ella esta la retoqué dentro de lo que se puede retocar un mito para que fuera aún más tierna. Te mando un abrazo enorme, mi linda
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